Logo

Programa de régimen cerrado

El régimen cerrado es el régimen de vida más restrictivo que puede aplicarse a una persona que se encuentra en prisión. El interno cumple su condena en celdas individuales, con una limitación de las actividades comunes con otros internos, por lo que ha de ser un régimen excepcional y debe durar el tiempo estrictamente necesario para reconducir a la persona reclusa.

??? Cuerpo[1]/Imagen[1]/Pie ???

El carácter excepcional y transitorio del Régimen Cerrado obliga a la Institución Penitenciaria a diseñar modelos de intervención, que ajustados a las medidas de seguridad y de régimen adecuadas, se orienten a la adaptación del recluso a un régimen de vida normalizado.

Objetivo

El principal objetivo del programa de régimen cerrado es lograr la adaptación e integración al régimen ordinario del interno, para una convivencia normalizada.

Los programas de régimen cerrado pretenden, por tanto, desarrollar estrategias que faciliten al individuo su salida de esta situación en el menor tiempo posible. Especialmente se intenta evitar que se agudice la desocialización y aislamiento social del individuo.

Líneas generales

Desde Instituciones Penitenciarias se ha desarrollado un programa marco de tratamiento en régimen cerrado, que contempla unas líneas generales de actuación.

Estas líneas se concretan y adecuan a cada centro penitenciario, adaptándolo a sus características específicas (disponibilidad de espacios, recursos humanos y materiales, etc.) y diseñando los procedimientos de intervención más adecuados.

Se busca trabajar con el interno para que pueda asumir formas de comportamiento que le ayuden a seguir una forma de vida más ordenada y digna.

Los objetivos específicos tratan de:

  • Inculcar hábitos de aseo, limpieza y orden.

  • Fomentar la participación positiva en actividades, disminuyendo los periodos de inactividad.

  • Aprender a controlar los estados emocionales negativos (ira, cólera, agresividad…) que pueden desencadenar en conductas violentas.

  • Entrenar en reconocimiento de situaciones potencialmente problemáticas, generando soluciones alternativas a la agresión u otra conducta disfuncional, al objeto de llegar a interactuar exitosamente en su medio.

  • Enseñar todas aquellas habilidades prosociales que facilitarán la interacción con otras personas.

Áreas de intervención

Las áreas de intervención que incluyen, de manera estructurada, las diferentes actividades que pueden realizarse son: el área educativa, área higiénico-sanitaria, área sociofamiliar, área terapéutica, área laboral, área deportiva, área recreativa, cultural y ocupacional.

Dentro del área terapéutica se señalan como estrategias fundamentales a trabajar con los internos las siguientes: control de la ansiedad y agresividad, deshabituación de drogas, educación para la salud, educación en valores, conciencia emocional, resolución de conflictos, y entrenamiento en habilidades sociales.

Recursos humanos

El programa es ejecutado por un equipo técnico multidisciplinar, formado por psicólogo, trabajador social, jurista, educador, médico, técnicos deportivos y ocupacionales, y funcionarios de vigilancia.

Debido a que este programa se desarrolla en departamentos con especiales medidas de seguridad, los funcionarios de vigilancia cobran una especial importancia, facilitando y colaborando en la realización de actividades y garantizando la seguridad y convivencia. Dado el contacto directo y permanente que mantienen con los internos, son los profesionales más indicados para las tareas de evaluación mediante la observación directa de la conducta de los internos.

© Copyright 2015 - Ministerio del Interior - Secretaría General de Instituciones Penitenciarias
Aviso legal